Un brunch rápido, fácil y (muy) rico con Cristina Ferrer

A ver… confieso que cocinando soy un desastre. Por eso que me inviten a comer es siempre un planazo porque así no me como cualquier cosa o peor, acabo pidiendo una hamburguesa con extra de todo y más, patatas grandes y vaso de litro de refresco con bien de gas y bien de cafeína.

Pero claro, si encima el plan es comer en casa de mi querida Cristina Ferrer, que es una genia cocinando y nos acompañan dos de las personas con las que más me río del mundo, “oséase”, Natalia Ibarra y Belén de Pim Pam Pelis, para qué queremos más.

Así que allí nos plantamos, con tantas ganas de aprender como de comer… o casi. Cristina nos tenía preparado un menú rápido, fácil y muy rico, de esos que te hacen darte cuenta de que al final en el tiempo tardas en hacerte un bocata, puedes hacer muchísmas cosas, más ricas y más sanas.

Al final ella sabe mucho de eso: ha dado un giro a su vida y ahora se dedica a ayudar a las que, como yo, son un poco desastre entre fogones y a todo tipo de familias a organizar su cocina para optimizar su compra y su tiempo para que disfruten  (cocinando y comiendo) haciendo sus menús más equilibrados. ¡Y doy fe de que lo consigue!.

Empezamos con una galette de verduras con queso que se ha vuelto una de mis recetas comodín desde ese día. Voy cambiando las verduras o el tipo de queso, incluso meto a veces alguna fruta como manzana o pera que le dan un toque duce buenísimo… Un poquito de pasta brisa, rellenar con verduras al gusto y al horno hasta que esté doradito y crujiente ¡no hace falta nada más!.

Después un revuelto de champiñones con ajo y jamón, imposible encontrar una receta más sencilla y más rápida. ¿El secreto? Que los champiñones se doren bien con el ajo antes de añadir el huevo y que este en su punto. No, no es tan fácil. ¿Algunos trucos? Sartén pequeña, bien batidos,  fuego lento, sal al final y sacarlos de la sartén para servirlos en cuanto estén listos para que no se sigan cuajando más de la cuenta.

Y de postre… ¡tortitas con fruta!. Al principio se me fue un poco la mano y parecían ruedas de tractor de lo enormes que eran pero después fui cogiéndole el truco y con el grosor justo ganaban muchísimo en textura y sabor.

Vamos… ¡que ya no pienso perderme ni una de las recetas de Cristina y ya estamos cuadrando agendas para que venga a ayudarme a organizar mis menús y mi cocina!. ¿Os animáis? ¡Merece y muchísimo la pena!

¡Gracias Cristina por todo, repetimos muy pronto! (me da que, si te dejas… ¡comemos en tu casa todos los días!).

Fotografías: Natalia Ibarra

Vídeo: Pim Pam Pelis

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