El sabor inconfundible de Cortés de Moraga

Virginia Valdés es una de esas personas que pone el alma en todo lo que hace y da una personalidad especial a todo lo que toca. Con un corazón gigante, una implicación infinita y un estilo exquisito, ha colocado a su catering, Cortés de Moraga (uno de mis favoritos tanto por gastronomía como por presentación) como toda una referencia y ha devuelto dos fincas madrileñas con solera, El Tomillar y Soto de Cerrolén, al mapa de los lugares más bonitos para casarse en Madrid.

El Tomillar  y Soto de Cerrolén han cambiado de una forma espectacular desde que Cortés de Moraga tomó las riendas.

Completamente renovada, con una decoración actual, mucho encanto, una atención exquisita al detalle y rincones con encanto, como la preciosa ermita, el jardín o la casita de la novia en el caso de El Tomillar.

Además de todo esto, una gastronomía cuidada, donde el sabor y la estética forman un tandem perfecto.

Un trato personalizado y un equipo que trabaja con la precisión de un reloj suizo, que hace que decir “Sí Quiero” a Cortés de Moraga sea garantía de que todo lo que esté en sus manos en tu gran día va a ser maravilloso.

Fotografías: Natalia Ibarra

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